...La droga como método para violar...
Hoy, leyendo el Periódico he visto esta noticia que me ha hecho pensar:
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idtipusrecurs_PK=7&idnoticia_PK=572697
21/12/2008 NUEVOS MÉTODOS QUÍMICOS PARA COMETER DELITOS|RELATO DE UNA VÍCTIMA DE SUMISIÓN QUÍMICA|DROGADA POR SU PAREJA
María, una estudiante, fue violada por su novio y su compañero de piso
ANTONIO BAQUERO
BARCELONA
¿Se puede olvidar una experiencia que no se recuerda? ¿Se puede pasar página a un episodio que te ha herido en lo más profundo y cuyo ariete en el dolor es justo no saber cómo te vejaron? María lo ha logrado. Meses de trabajo con una psicóloga y su fortaleza permiten hoy a esta joven estudiante contar el capítulo más amargo de su vida: la noche en que, tras ser drogada, fue víctima de abusos sexuales.
La agresión fue perpetrada por quien ella menos esperaba: su pareja. "Nos conocimos en una fiesta y él me pareció un chico estupendo. Empezamos a salir hasta ser una pareja estable", cuenta.
"Tráete a una amiga"
Sin embargo, a los tres meses, él la invitó a pasar un fin de semana en una localidad catalana a la que se había mudado por motivos laborales. "Me insistía en que fuera con una amiga para que su compañero de piso no se encontrara apartado. Ahora, doy gracias a Dios de que todas mis amigas me dijeron que no", cuenta.
Allí, todo empezó bien. Su novio la recibió en la estación y la condujo al piso, donde su compañero estaba haciendo la cena. Comieron y charlaron. Tras los postres, su pareja le ofreció una copa de licor. "Me sirvió de una botella que ya estaba empezada", cuenta.
Sus recuerdos terminan en el momento en que bebió el primer trago. "No recuerdo ni acabar el vaso. Lo siguiente de lo que tengo conciencia es que desperté desnuda en una cama, con el pelo y el cuerpo mojado y junto a un paquete de condones", explica.
"No sé lo que echaron, pero cuando desperté no me acordaba de nada. Estaba como en una nube y sin resaca". Se levantó y recorrió el piso hasta encontrar a su pareja dormido en una habitación. Le despertó y le preguntó qué había pasado. Él, haciéndose el sorprendido, le relató una historia según la cual ella se había emborrachado y había exigido acostarse con su compañero de piso. "Eso es algo que yo nunca haría", cuenta, y resalta la hipocresía de lo que él le dijo: "No te preocupes. Tú disfrutaste mucho".
Pero lo más sorprendente era que ella no se revolvió indignada. "Estaba como hipnotizada, incapaz de enfadarme, diciendo a todo que sí".
Más tarde, en casa de una amiga, aunque no recordaba nada, poco a poco las piezas fueron encajando: la botella abierta, su pareja y su amigo que siguieron con el vino, su incapacidad de reaccionar. Llegó a la conclusión de que la habían drogado. Fue a un hospital y, tras hacerla esperar cuatro horas, decidieron no hacerle ninguna prueba. Pese a ello, denunció la agresión en una comisaría de los Mossos.
Testimonio convincente
Su testimonio ha resultado convincente a los agentes, especialmente a una investigadora. "Esa mujer ha creído en mí y me ha protegido", dice. Su expareja y su amigo fueron detenidos, puestos en libertad, y el caso está en espera de juicio. "Quiero justicia. No permitiré que nadie me pase por encima".
//Me entristece pensar que hoy en día ya no nos podemos fiar ni de nuestros amigos, así pues como dice mi abuelo: "El mejor amigo es uno mismo"//




